Vampire Weekend, artífices de uno de los debuts más celebrados de los últimos años (‘Vampire Weekend’, 2008), regresan con ‘Contra’, un álbum no tan inmediato como su predecesor y que los impacientes no tardarán en defenestrar. Unos alegarán que faltan canciones; otros echarán de menos la urgencia. En realidad, lo único que requiere es tiempo.
La sombra de un debut sensacional siempre es alargada. Muchos suelen renegar de su continuación por inmovilista -como sucedió con el menospreciado ‘You Can Have It So Much Better’ de Franz Ferdinand- y otros tantos por todo lo contrario, como es el caso. Y es que uno de los mayores pasatiempos en la música moderna es encumbrar a grupos noveles y esperar, cuchillo en mano, a que lancen el siguiente trabajo.
De acuerdo: ‘Contra’ no llega al nivel de ‘Vampire Weekend’ -cosa ya de por sí difícil- pero en absoluto es una mala continuación. Los únicos errores del disco son la odiosa ‘Horchata’ (es escuchar lo de “in december drinking horchata…” y pulsar el botón de skip cual perro de Paulov) y la errática ‘California English’, claro ejemplo de canción que no debió pasar de cara-b.
Pero uno se encuentra con ‘Run’ y ‘Cousins’ y enseguida olvida cualquier objeción, dos temas que encajan a la perfección en el repertorio más imbatible de Vampire Weekend. Y atención a la versión en directo de ‘Run’, mucho menos sintética y más guitarrera. Lo mejor del disco lo completan los esbozos electrónicos de ‘Giving Up The Gun’ -que acaba calando como lluvia fina sobre el oyente- y la continuista ‘Holiday’. Cuatro singles clarísimos.
En cuanto a giros estilísticos, las reposadas ‘Taxi Cab’ y ‘White Sky’ son las que muestran una cara más opuesta a lo que fue su debut, y lo hacen con excelentes resultados. Por todo ello, Vampire Weekend logran resistir el envite con nota.

