Tras debutar el año pasado en formato EP y ofrecer conciertos que esparcieron su nombre como la pólvora entre el underground barcelonés, Tarántula publican al fin su primer largo oficial, y lo hacen además a través de la Red y de forma gratuita (www.esperandoaramon.com). Toma ya.
‘Esperando A Ramón’ no solo es un trabajo original e impactante, sino que se cuela directamente entre el podio de lo mejor del año en el ámbito estatal. Con letras intrigantes, en las que prima el surrealismo y la provocación, y una chulería que atrae de inmediato (para muestra, ‘Hay Que Ser Hombre’ y frases como “la semana pasada asesiné a una roca, lesioné a una piedra y mandé al hospital a un ladrillo…”), es difícil no interesarse por sus encantos, que son muchos y variados. Tarantulismo, como lo llaman ellos.
A veces jugueteando con entonaciones como las que los grupos españoles de los 60 utilizaban al cantar en inglés (durante la maravillosa ‘Reina De La Pista’, por ejemplo), y otras veces destapando abiertamente su vena más Glutamato Ye-Yé o Parálisis Permanente (la delirantemente realista ‘Empresarios y Secretas’ o la remezcla de ‘Como Un Cetáceo’, uno de sus primeros temas), Tarántula nos regalan deslumbrantes loops mezclados con fabulosas guitarras, derrochando carisma como en el arranque con ‘Amarraje’ (impagable ese “yo quiero tener un hijo marinero/para que pueda amarrarse muy bien”) o revolucionando el pulso con los martilleos sonoros de cortes como -precisamente- ‘Martillos’.
Cuando pasan los 36 minutos que dura en total ‘Esperando A Ramón’, es inevitable quedarse con ganas de escuchar más y más y más (a pulsar el play de nuevo). Chulos como ellos solos y originales como pocos, solo podemos parafrasear el estribillo de su canción homónima: ¡larga vida a Tarántula!
