Sonic Youth // The Eternal

Sonic Youth // The EternalCon ‘The Eternal’, Sonic Youth han vuelto a firmar un discazo. Si ya el anterior ‘Rather Ripped’ (2006) mostró una mayor accesibilidad que obras anteriores y caló gracias a canciones tan redondas como ‘Incinerate’, ahora los neoyorquinos han superado la jugada.

Aunque claro, se trata de Sonic Youth, un grupo de sobra consolidado, y se ve que eso para ciertos medios resta puntos. Si este disco lo entrega una banda debutante, ¿a cuántos blogs tendríamos dando la brasa a diario con ellos hasta la extenuación? ¿Cuántos hablarían de ‘The Eternal’ como uno de los grandes discos del año? Como bien decía hace unos meses Juanjo Sáez en su más que recomendable sección “Hit Emocional” en la revista Rockdelux, estamos tan acostumbrados a que Sonic Youth no la caguen que no valoramos en su justa medida sus méritos. En cambio, si hubiesen atravesado un bache en su carrera y luego volviesen a la buena senda, todos correrían a hablar de la “gran resurrección de”; basta con remontarse al caso de R.E.M. con ‘Accelerate’ (2008).

Cuatro meses después de que saliese a la venta -sí, todo un mundo para los que escuchan 40 nuevos discos al mes, por lo que se ve-, uno sigue completamente enganchado a la gloriosa ‘Sacred Trickster’, admirando cómo se funde con ‘Anti-Orgasm’, dejándose llevar por la tensa calma de ‘Antenna’ o golpeando el talón al ritmo que marca el bajo al comienzo de ‘Calming The Snake’. ‘Poison Arrow’ y ‘Malibu Gas Station’ pueden sumarse sin desentonar a la larga lista de clásicos de la banda, y ‘No Way’ tampoco se queda atrás.

En realidad, ninguno de los doce temas de ‘The Eternal’ tiene desperdicio. La fórmula, cuando se apoya en grandes canciones, sigue siendo inagotable, algo de lo que pocos pueden presumir con 28 años de carrera a sus espaldas y 16 álbumes publicados.

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