Viendo las colas que había en la calle, ya se preveía que el concierto que íbamos a ver iba a ser especial, muy especial. La expectación para la primera visita de The Swell Season a Madrid era muy grande, por lo que se agotaron las entradas con mucha antelación -pese a ser domingo y coincidir en día con Vampire Weekend-. Pero en el último momento se sacaron algunas más a la venta, lo que puso muchas sonrisas en los rostros de la gente que estaba allí buscando un milagro. El público era variopinto y, sobre todo, internacional.
Josh Ritter se subió al escenario acompañado únicamente por su guitarra y amenizó con acierto la espera, incluso hizo callar a la sala interpretando un tema apartado de los micrófonos. Además, por él nos enteramos de que era el último concierto de la gira y de que era el cumpleaños de Markéta Irglová, así que le invitó a cantar una canción con él, para lo que vino acompañada de parte de la banda. La canción era nada menos que ‘Colorado Girl’, de Townes van Zandt. Tan a gusto estaba Josh que llego a pedir al técnico que encendieran la bola de la discoteca con un simpático “por favor”, pero no podía ser y Josh se fue con una gigantesca ovación.
The Swell Season no se hicieron de rogar. Muy pronto se apagaron las luces y Glen Hansard apareció con su guitarra agujereada -cualquier día va a meter un dedo en alguno de los agujeros y vamos a tener una desgracia-, y comienza a cantar y tocar, también alejado de los micrófonos, ‘Say It To Me Now’. Luego entra Markéta y ambos interpretan en acústico ‘All The Way Down’, antes de dar la bienvenida al resto de la banda.
A continuación llegarían ‘This Low‘ y una sorpresa: Glen comienza a explicar que, una vez, en Australia, escaparon de su propio concierto en cuanto pudieron para ver a Leonard Cohen y que lo que más les conmovió era ese señor que tocaba con él y que era español. No hablaba de otro que de Javier Mas, que entró a tocar con ellos la canción que le dedican en el disco, ‘Feeling The Pull‘, y la preciosa ‘In These Arms‘. Siguieron con ‘Low Rising’, con el espíritu de Cohen flotando sobre la Heineken, y luego tocaron ‘The Moon’. Aquí vino otro sorpresa, cuando entre todos le cantamos cumpleaños feliz en inglés a Markéta, y ella enseñó uno de sus regalos: unas castañuelas. Pidió que alguien subiera a tocarlas, y una espontánea no se lo pensó dos veces. Así interpretaron una versión bastante peculiar de la demoledora ‘If You Want Me’. Luego le tocó el turno a ‘Fantasy Man’ y más tarde a ‘Leave‘, justo antes del regreso de Javier Mas y la chica de las castañuelas para cantar ‘Back Broke’ y ‘Paper Cup’.
Ya en la recta final, Josh Ritter regresó al escenario y juntos interpretaron ‘I Have Loved You Wrong’, antes de dar paso a una pieza de violín a cargo de Colm Mac Con Iomaire, el violinista que les acompaña en las giras. Con el divertidísimo reggae ‘Banana Man’, ‘The Rain’ y ‘When Your Mind’s Made Up’, la sala acabó por venirse literalmente abajo.
Y llegaron los bises: ‘Falling Slowly‘ y ‘Lies’, que se vió interrumpida por la entrada de una tarta para Markéta, que la recibió muy emocionada. Josh Ritter volvió a subir al escenario y todos cantaron ‘High Horses’ como celebración final, con un Glen muy, muy emocionado diciéndonos “You’re fuckin’ cojonudos”. El sentimiento, que nadie lo dude, fue mútuo.
Puntuación: 9
Por Juan Pedro Bravo Prieto
