Faraday 2009: crónica del festival
Con su quinta edición, Absolut Faraday se consolida -junto al Tanned Tin- como el mejor festival de pequeño formato de la península. Los culpables: un recinto envidiable como El Molí de Mar, justo delante de la playa, y un aforo limitado a 1.000 personas que crea un ambiente casero a la vez que elimina toda posibilidad de agobios y masificaciones tan propias de este tipo de eventos. Y, por supuesto, una cuidada programación con especial hincapié en el pop de estribillos luminosos, alternando lo más destacado del escaparate nacional junto con una precisa selección de emergentes bandas internacionales (aquí debutaron en ediciones anteriores The Horrors o The Pipettes, por ejemplo) y veteranos ilustres (como Howe Gelb o Robyn Hitchcock).
Puesto que resultaría arrogante aspirar a un festival incluso mejor el año que viene teniendo en cuenta el alto listón impuesto, sólo nos queda recomendar al lector la pronta compra del abono, ya que predecimos un sold-out en tiempo record para la edición del 2010 (difícil sería encontrar algún asistente que no quiera repetir). Con esto, pasamos a hacer balance de las revelaciones, confirmaciones y decepciones del Faraday 2009.
SOBRESALIENTE
THE LUCKSMITHS
Como si no fuese suficiente la posibilidad de ver a una de las bandas más solventes (e infravaloradas) del pop de guitarras cristalinas y estribillos pluscuamperfectos a la estela de The Go Betweens, meses antes del festival se destapa la triste noticia de que la banda australiana se separa. Un hecho doblemente amargo al constatar que, lejos de estar en decadencia, la banda australiana no podía gozar de mejor estado de forma y entrega. Hitazo tras hitazo sin descanso, guiños a los más fans rescatando joyas perdidas en su extensa discografía (colaboración de Gary Olson a la trompeta incluida) y sobretodo una joy de vivre que nos hizo olvidar que se trataba de una noche de despedida. No hay mejor forma de decir adiós.
JOE CREPÚSCULO
2:30h de la madrugada, público expectante y considerablemente alcoholizado y escenario ADN -mucho más próximo e íntimo que el principal-; pocas veces Joel va a tenerlo todo más de cara para ofrecer el show soñado. Lo que siguió fue una auténtica fiesta en todos los sentidos imaginables de la palabra, todos y cada uno de los temas (‘La Amistad’, ‘Suena Brillante’, ‘Baraja de Cuchillos’…) eran coreados -o más bien berreados- por una masa desbocada y en completa comunión bailando, saltando y haciendo pogo en todo momento. Comparte el trono del festival junto a Neil Hannon.
THE DIVINE COMEDY
Sin duda el concierto con más expectación por parte del público, los organizadores y quizás el propio Neil Hannon (que estrenaba formato en solitario acompañado únicamente por su piano y la guitarra acústica). Toda una clase magistral de romanticismo, pop de cámara y saber estar. Ni siquiera el más escéptico pudo resistirse a su retahíla de hits, donde no faltaron ‘Tonight We Fly’, ‘Your Daddy’s Car’ o la festiva ‘National Express’. Mención especial al momento crooner de ‘Cheek To Cheek’ (popularizada por Frank Sinatra) y la emoción contenida de ‘Our Mutual Friend’. Para quitarse el sombrero.
NOTABLE
THE LEISURE SOCIETY
A pesar de ser ingleses, jóvenes y con el debut recién salido del horno (‘The Sleeper’ -2009-), la maquinaria promocional británica, tan propensa a crear hypes para luego destruirlos, les ha pasado de largo. Un hecho, que lejos de ser negativo, puede suponer una bendición teniendo en cuenta el enorme potencial de la banda de Brighton, considerados como la respuesta inglesa al folk preciosista de Fleet Foxes y Grizzly Bear. Un directo perfectamente engrasado junto con la pegada de ‘The Last Of The Melting Snow’ y ‘We Were Wasted’, entre otras, sirivieron para convertir a The Leisure Society en la revelación del festival.
MANEL
Triunfo tan previsible como absoluto por parte de los autores de uno de los discos más exitosos del pop catalán (y estatal) del año pasado. No sólo nos recordaron que tienen un debut plagado de joyas de folk costumbrista (‘Dona estrangera‘), estribillos deliciosamente contagiosos (‘Al Mar’) o versiones tan sorprendentes como efectivas (el mítico ‘Common People’ de Pulp, transformado aquí en ‘La Gent Normal’), sino que también hicieron gala de un directo engrasadísimo, consecuencia directa de los casi doce meses que llevan de gira ininterrumpida.
1990s
Siguiendo de forma milimetrada la trayectoria tipo de “next-big-thing” inglesa (portadas y elogios con el debut ‘Cookies’ -2007-, desprecio para su continuación ‘Kicks’ -2009-), los ahora juguetes rotos escoceses demostraron que aun conservan todo la pegada de sus primeros singles de glam bailable (‘You Made Me Like It’, ‘Cult Status’) y que las nuevas adiciones al repertorio (‘Vonderpark’ o la stoniana “Everyboy Please Relax”) no merecen semejante desprecio. A reivindicar.
EXTRAPERLO
A pesar de su juventud y con sólo su reciente debut ‘Desayuno Continental’ (2009) a sus espaldas, el cuarteto barcelonés rebosa tablas, experiencia y lo que resulta más sorprendente: un sonido propio perfectamente delimitado, que acerca sus influencias (Orange Juice, Golpes Bajos…) a su terreno sin caer en el pastiche. Llegan a tocar a la misma hora que Joe Crepúsculo el día anterior y ‘Bañadores’ se convierte en la canción del festival.
THE LIONS CONSTELLATION
Capas de distorsión y feedback para un cancionero con el retrovisor puesto hacía los Jesus & Mary Chain más poperos, unos Primal Scream primerizos y el garaje psicodélico de 13th Floor Elevators. Unas influencias que en otras manos se quedarían en un pastiche indigesto pero que aquí, gracias a un debut lleno de hits (‘Flashing Light’ -2009-) y un directo musculoso y sin fisuras (no en vano cuentan en sus filas con componentes de It’s Not Not y Tokyo Sex Destruction), les convierten en una de las bandas nacionales con más potencial para traspasar nuestras fronteras.
SHUGO TOKUMARU
Cuando leí por primero vez lo de “el Sufjan Stevens japonés” me pareció la típica hipérbole promocional; una vez visto el resultado, quizás la comparación haya dado en el clavo. Propensión al barroquismo y al endulzamiento del folk más árido, ganchos melódicos mediante, son algunos de los rasgos que comparten. En formación reducida, pero con una triunfadora versión del célebre ‘Video Kill The Radio Star’, su visita se saldó con éxito.
BIEN
LE PIANC
Encargados de dar el disparo de salida del festival, el grupo barcelonés ejemplificó de forma ejemplar la filosofía del festival: melodías saltarinas, amplitud de referencias (desde The B-52′s hasta Talulah Gosh, pasando por Stereolab y el catálogo de Sarah Records), devoción por el espíritu DIY y sobretodo una falta total de perjuicios a la hora de buscar el estribillo perfecto. Saxos frenéticos, xilófonos y dos voces femeninas son algunos de los elementos que convierten a su cancionero -siempre con piezas breves y directas al grano- en uno de los más singulares de la escena.
ESPALDAMACETA
Únicamente arropado con su guitarra de cuerdas de nylon, el tarraconense ofreció un recital de folk tristón y áspero que recordó a Nick Drake en los delicados arpegios y a Serrat en el poder evocativo de su voz. La sobriedad y nostalgia que destilan las composiciones de su debut, como ‘Ahora Que La Mierda Ya Me Llega Hasta Los Ojos’, se vieron compensadas a modo de válvula de escape por el carisma escénico y espíritu dicharachero de Juan José González al micro.
CHARADES
Una vez más, la transición del inglés al español por parte de una banda nacional no ha podido ser más positiva. El pop hipervitaminado y con marcado carácter femenino es el protagonista y responsable directo de su mejor disco, ‘En Ningún Lugar’ (2008), repleto de armonías vocales y con un directo a la altura de lo esperado: pildorazos pop, guitarras punk y toneladas de actitud.
THE NEW RAEMON
Presenciando la reacción del público ante el concierto del ex-Madee Ramón Rodríguez, no resulta difícil augurar un éxito similar al de los actuales Love of Lesbian o Mishima. Se nota que las letras y el pop confesional de ‘A Propósito De Garfunkel’ (2008) han calado a fondo, si tomamos el karaoke multitudinario de temas como ‘Hundir La Flota’ o ‘Sucedáneos’ como evidencia. Atentos a su reválida en otoño bajo el nombre de ‘La Siesta’.
HALF FOOT OUTSIDE
Como si de un paciente alquimista se tratase, la banda de Iruña por fin ha dado con la fórmula ansiada: mezclando a partes iguales a Superchunk y The Posies, una pizca del power-pop melódico de Teenage FanClub y con la mirada atenta a Los Planetas y La Habitación Roja. El último disco (‘Heavenly’, 2008) del omnipresente Brian Hunt y compañía supone la excusa perfecta para un directo lleno de nervio e indie-rock noventero.
bRUNA
Como único representante de la electrónica, al catalán Carles Guajardo le tocó lidiar con horario de pleno sol y un público más pendiente de recuperar fuerzas y comentar la jugada del día anterior que de estar pendiente de la actuación. A pesar de las condiciones adversas, el barcelonés presentó con solvencia los temas de su debut ‘And It Matters To Me To See You Smiling’ (2009), y a la postre se adaptó perfectamente al entorno: IDM etéreo y retazos de Boards Of Canada como banda sonora del atardecer.
SUFICIENTE
THE MUMMERS
Curioso cóctel entre Björk, Goldfrapp. Kate Bush, Bat For Lashes y un pop cabaretero con toques orquestrales. Una fórmula que, si bien no llegó a indigestarse en ningún momento, evidencia un repertorio considerablemente limitado y falto de estilo propio. Destellos ocasionales como el efectivo single ‘March Of The Dawn’, la triunfadora reinterpretación de ‘Sleepy Head’ de Passion Pit y el magnetismo de la exótica vocalista Raissa dejan cierto margen para la esperanza.
BÈSTIA FERIDA
Teniendo entre sus filas a Adrian de Alfonso (Veracruz), Arnau Sala (Les Aus) o al reputadísimo trompetista de la no wave neoyorquina Mark Cunningham, tachar de suspenso o decepción a sh actuación resultaría, como mínimo, injusto. Aunque si bien es cierto que el noise, el free-jazz más impenetrable y el carácter experimental del trío barcelonés puede llegar a atragantársele al asistente medio del festival que nunca llegó a conectar. Desubicados.
BISCUIT
Rock clásico sin coartadas ni subterfugios; esta es la propuesta de los de Vilanova y la Geltrú. Su última entrega ‘Cinnamon Fadeout’ (2008) bebe directamente de los Stooges, Tom Petty, Faces y MC5, distanciándolos del grueso del cartel. Quizás el desconocimiento del público y un horario más propenso para el bailoteo y los DJs deslucieron un poco su actuación.
SUSPENSO
IPSO FACTO
Con sólo un puñado de (prometedores) singles a su espalda y bebiendo directamente del garaje psicodélico más oscuro y sesentero -algo así como la versión femenina de The Horrors circa ‘Strange House’ (2007)-, Ipso Facto ofreció un concierto de lo más anodino y plano. Una capa de distorsión excesiva que borraba cualquier atisbo de esas melodías a lo girls group que pueblan su repertorio ,sumada a una titubeante presencia escénica, convirtieron al trío británico en uno de los puntos negros del festival. A pesar de todo, tienen suficientes rasgos esperanzadores como para merecer una segunda oportunidad en su próxima visita (esperemos que con el debut listo) a nuestro país.
DORIAN
El pop electrónico y hedonista de los catalanes… en versión acústica. Poco más que un experimento fallido o mera curiosidad para sus fans.
THE RULING CLASS
Si no fuese por su aspecto adolescente y el nerviosismo propio de un debutante, muchos nos hubiésemos creído que estábamos presenciando la gira de reunión de The Stones Roses bajo pseudónimo. Desgraciadamente, nos tuvimos que conformar con una banda de tributo a los mancunianos que parecía ofrecer un repertorio exclusivo de caras b.



