Delicioso concierto el que Beach House ofrecieron el pasado viernes 14 en la sala Moby Dick de Madrid. Uno acudía con el convencimiento de presenciar una gran actuación, pero también con miedo por ver si las delicadas melodías de ‘Devotion’ pudiesen llegar a aburrir en directo o quedar fuera de lugar un viernes en mitad de un bar. Nada más lejos de la realidad: los de Baltimore hicieron justicia a la etiqueta de “dream pop” que les acompaña y supieron trasladar toda la profundidad y ensoñación de sus temas con absoluta calidez, ante un público altamente respetuoso que quedó encantado con la actuación.
La ovación final sonó más sincera que nunca, tanto que duró desde que la pareja -acompañados por un batería- abandonó el escenario hasta volver poco después con el pertinente bis. Pocas veces fue tan fácil meterse en un concierto y sumergirse en sonidos tan íntimos como los de ‘You Came To Me’ o la inicial ‘Wedding Bell’, dejándose llevar por una ejecución preciosista y precisa en la que uno no sabía si quedarse con los teclados (y sus decenas de multiefectos conectados) de Victoria Legrand o con los aterciopelados rasgeos de guitarra de Alex Scally.
El momento cumbre llegaría con una intensísima ‘Gila‘, casi capaz de detener el tiempo y hacernos querer que no acabase nunca. Las expectativas quedaron más que cumplidas, reivindicando el gran disco que es ‘Devotion’ (2008) y también haciéndonos ver que su debut de hace dos años, el homónimo ‘Beach House’ (2006), no desmerece en absoluto y le va a la zaga. Que nadie con un mínimo de sensibilidad musical se los pierda la próxima vez. Interpretaciones como las de las canciones ya mencionadas, unidas a las de ‘Heart Of Chambers’ o ‘Astronaut’ no se encuentran fácilmente todos los días.
Puntuación: 9,5
